Comunidades de Aprendizaje
Hay varias formas de lograr esto con apoyo de TIC’s. Una de las más eficaces es la implementación de un repositorio compartido de objetos de aprendizaje, donde cada miembro de la comunidad pueda desarrollar sus propios materiales de enseñanza, pueda aprender de los materiales desarrollados por otros, pueda intercambiar objetos con otros desarrolladores a la vez que enterarse de la multiplicidad de intereses y visiones de los otros miembros sobre los temas que les son comunes.
De hecho, muchas reformas educacionales no han tenido los efectos esperados debido a la falta de convergencia entre las visiones que los profesores tienen a la hora de aplicar los cambios. Se hace por lo tanto, indispensable el uso de instrumentos que le den coherencia a los procesos educativos a través de todo el sistema. (Peterson et al, 1996).
Mucho de la dinámica educativa que le permite a las escuelas adaptarse a un mundo globalizado y cambiante, depende del acceso y motivación que tengan los profesores frente a las innovaciones tecnológicas, así como la posibilidad de participar en redes que permita potenciar sus capacidades. (Louis et al, 1996).
La conexión de los distintos actores del proceso educativo tiende a formar individuos más tolerantes y con mayor aceptación a la diversidad (Sergiovanni, 1994).
Las Comunidades Educativas parten de un principio del aprendizaje dialógico (Dufour y Eaker, 1998). Esta concepción comunicativa defiende que el aprendizaje depende principalmente de las interacciones entre personas, de la construcción conjunta de significados. Un modo de desarrollar el diálogo reflexivo es a través de grupos interactivos. En estos grupos se estimula el cambio de roles, unas veces se enseña y otras se aprende del otro, la cooperación y la colaboración. Esta consideración del papel del alumno se aleja de los enfoques constructivistas de corte más cognitivo, básicamente centrados en los procesos del alumno, y se centra en otros de índole más social. La atención se centra ahora en la dinámica interactiva de co-construcción del conocimiento entre profesor y alumno. (NEO, 2003)
Hay varias experiencias que muestran que los profesores que integraron Comunidades Educativas, fueron más apoyados con ideas y recursos de enseñanza lo que a la larga redundó en mayor creatividad y disposición a innovar.
Igualmente se ha demostrado que el establecimiento de un ambiente colaborativo en las escuelas tiende a desarrollar una actitud más proactiva y positiva entre los profesores. (Darling-Hammond, 1996; Rosenholtz,, 1989).
Dentro de los beneficios de la enseñanza en Comunidades Educativas, Hord (1997) cita:
- Reducción del aislamiento de los profesores
- Mayor motivación de los profesores
- Mayor responsabilidad de los profesores por los progresos de los estudiantes
- Aumento de la efectividad del proceso educativo y de las prácticas docentes
- Mejor comprensión del papel de los contenidos en el contexto global de la formación de los estudiantes
- Aumento del flujo de información que estimula a profesores y alumnos
- Mayor satisfacción de los usuarios de la educación y disminución del ausentismo.
- Mayor flexibilidad para adaptar la enseñanza a las necesidades de los estudiantes.
- Aumento de la creatividad.
- Contribución a una educación más equitativa
Desde una perspectiva sociocultural, el computador se convierte en una potente herramienta para facilitar la interacción con la información, el conocimiento y las personas. Igualmente el trabajo en grupo es una de las formas ideales para hacer converger las visiones de personas socialmente próximas (Gross, 2002). Sin embargo el trabajo en grupo de los alumnos requiere de una serie de condiciones para que se produzcan aprendizajes en la dirección deseada entre las que se puede destacar la existencia de contenidos claros y de buena calidad y la igualdad de oportunidades para que todos los actores puedan participar de la interacción (Durán y Miquel, 2003).